domingo, 5 de mayo de 2013
lunes, 21 de enero de 2013
I CAMPEONATO INTER-EDITORIALES JUAN PARRA DEL RIEGO O LA GARRA DE ESTA EDITORIAL
El I Campeonato inter-editoriales Juan Parra del Riego ha culminado de manera positiva para esta casa editorial que enfrentó en la gran final a la escuadra de Cielo Abierto de Barranca en una final vibrante que terminó con el marcador de 6 a 4 y no de 7 a 3 como se ha detallado en la tablita de posiciones difundida en facebook.
Aunque los subcampeonatos no se celebran debemos señalar que la manera como se llegó a la gran final es digna de comentario y celebración, pues después de golear a Literathos de Carlitos Morales por 7 a 1 la tabla de posiciones se movió de manera sorprendente para propios y extraños.
Particularmente debemos señalar que nosotros sabíamos que la única chance de llegar a la gran final era goleando y fue esa la mentalidad con la que el equipo entró al campo. Respetamos al equipo rival anotando 7 veces en su vaya a sabiendas que cada gol sumaba en la diferencia de goles al terminar esa fecha.
Fue emocionante ver cómo las risas, bromas y burlas de cada celebración nuestra por parte del equipo rival (todas siempre en buena onda, claro) se iban convirtiendo en una latente preocupación.
Habiendo hecho 7 goles forzábamos a Paracaidas editores a ganar su partido sí o sí. Para nuestra suerte Estereograma, su rival de turno, se jugó su última chance con vergüenza deportiva y le ganó por 2 a 1. Demostrando como dice el buen Armandito Alzamora que "los partidos se ganan en la cancha" (buen consejo, doctor).
La tabla final terminaba con la ventaja de un gol a favor nuestro y era Paracaidas ahora quien cogía la mejor ubicación para ver la final en el Melendez Calderón.
Como anécdota curiosa cuando el partido de Paracaidas terminó, el buen Pablo nos informó que debíamos entrar al campo a jugar por el 3°puesto. Con tablita en mano, Max Pinedo demostró que la gran final era nuestra.
Los rostros desencajados de amigos como Lowi, Armando, Bocelli y el mismo Pablito son rostros que difícilmente olvidemos como anécdota de este I campeonato que ya es parte de la historia. Pero si una cosa quedó clara en el campo fue la mística de Vivirsinenterarse que a sabiendas de que la posibilidad era remota decidió dar el todo por el todo, logrando lo que algunos daban como un imposible. Como ya se ha señalado por ahí, el fútbol carece de lógica y creo que la lección ha sido muy grande en este I campeonato.No campeona quien manda a sacar brillo a una copa por la que ni siquiera a corrido, mucho menos campeona quien gana sus dos primeros partidos sin jugar el último.
Fuimos a jugar una final y así lo hicimos. Cielo abierto jugó muy bien y ganó. Los felicitamos en el campo y fuera de él. Los respetamos como equipo y le marcamos la mayor cantidad de goles que recibió en un solo partido. La copa se fue a Barranca y se escapó de nuestras manos, es cierto. Quedamos Sub-campeones y estamos orgullosos de haber dado lo mejor de nosotros, pero por sobre cualquier cosa estamos más tranquilos porque con la misma humildad con la que aceptamos la invitación a este I campeonato recibiremos las que vengan y como en este I campeonato no seremos parte del folclore que le da su sazón a toda competencia. Nosotros pasamos, y es que entre hablar y jugar, preferimos mover la pelotita.
martes, 27 de noviembre de 2012
Nuevo libro: "I Concurso de Cuentos Salvemos el Palais Concert"
Con el claro objetivo de realzar su espléndido valor cultural y patrimonial y así mismo contribuir a la formulación de propuestas para su adecuada revalorización como “patrimonio vivo y autentico”, el colectivo Red del Patrimonio Cultural o
rganizó al inicio del presente año, el I concurso de cuentos El Palais Concert y la conservación de la memoria.
La convocatoria consideró que los cuentos participantes deberían ser relatos inspirados o ambientados en el Palais Concert.
El jurado estuvo conformado por los escritores y críticos literarios, May Rivas, José Abelardo Güich Rodríguez y Selenco Vega.
La Editorial Vivirsinenterarse encargada de la publicación de este valioso libro informará pronto los espacios dónde será la presentación y dónde podrá ser adquirido.
sábado, 27 de octubre de 2012
¿Te interesaría tener la biblioteca Juan Ramírez Ruiz?
Todos saben que nació en Chiclayo, el 27 de diciembre de 1946 y murió, también trágicamente, en Trujillo a mediados de 2007. Todos saben que es autor de importantes libros en la poesía hispanoamericana como Un par de vueltas por la realidad (Ediciones del movimiento Hora zero, 1971), Vida perpetua (Editorial Ames, 1978) y Las armas molidas (Arteidea, 1996). Todos saben que fue co-fundador del movimiento Hora zero en el año 1970 y uno de sus más aguerridos teóricos. Todos saben que fue el creador del poema integral: “formalmente en él cabía de todo como en una caja de sastre: la prosa, el verso, el ensayo, el lenguaje de los mass media”.
Probablemente todos sepan esto del gran Juanra, y acerca de él se ha hablado tanto que todos los lectores nos preguntamos alguna vez, ¿por qué nadie se le ha ocurrido sacar su obra poética completa? y todos hacen lo mismo; se miran sin encontrar una respuesta clara.
La pregunta es sencilla: ¿Te interesaría tener la biblioteca Juan Ramírez Ruiz? Mientras te animas a responder, te damos uno de estos poemas que alguna vez estando en la Universidad, leímos en copia o en algún libro que algún amigo nos prestó y tuvimos que devolver para salir a buscar nuestros propios Juan Ramírez, y exactamente, a buscar esa biblioteca que nosotros soñamos tener en nuestras manos, en una edición lujosa y que solo tu respuesta hará posible.
EL JÚBILO
Atención, éste es el júbilo, éste es el júbilo
huyendo del silencio, viene, viene, se queda,
limpia, éste es el júbilo, el silencio le huye.
Elfina tú decías no, pero está conmigo
tómalo en mis ojos, en mis manos. Elfina
deja la tarde en la calle, avisa y que vengan,
que se alejen de las ofensas, que descuiden la
acechanza, el improperio, la alevosía,
aviso, dilo y abandona las oficinas,
corre, ven con todos. Corre, separa tus dedos
de las máquinas sumadoras, cierra cierra,
los libros, los llaveros, los insultos, ése es el júbilo,
ése es el júbilo, reconócelo Elfina, ése es el júbilo.
Este que se aleja de la redondez del cuatro,
de la punta involuntaria del cincoo del alambre que sigue al viento. Este es el júbilo,
éste es el júbilo, este viento cargado
con sonidos de vidrios verdes, éste es el júbilo,
y conmigo está mirando la tarde. Entro en los pechos,
en las frescas canciones, entro, éste es el júbilo,
esa música, esa abundancia, ese relumbre
que dejo caer sin recogerlo, éste es el júbilo,
reconócelo Elfina, éste es el júbilo.
JUANA CABRERA
(También esto aún acontece)
Juana Cabrera se ha quedado en la calle. / Su casa ha sido demolida mientras brillaba el sol. / Hubo orden judicial y por supuesto el Juez ha estado presente / y ha constatado los destrozos que han hecho los demoledores. / Y yo la he visto, yo he conversado con ella y / ella ha vivido allí por décadas con hijos marido y hermana. / Ha trabajado toda su vida. Tiene libreta electoral y un solo gusto / los discos de El Satanás de Cuba, especialmente ése "si tú supieras / las ansias que tengo de verte" y el otro "Vereda Tropical". / Y ahora Juana Cabrera está en la calle y ha vuelto a recordar / el maremoto del 42, el sismo del 66 o la caravana de damnificados / o la multitud (que conversaba en las noches) afligida / por esa guerra que terminó en dos horribles hongos. / (Y esto es un asunto grave) / Juan Cabrera va a dormir en plena calle. / Va a tener hambre y frío otra vez. / Y seguramente va a perder peso.
810 GONZÁLEZ PRADA - SURQUILLO
TELÉFONO 284225 ISABEL TELLO VARGAS
Voy a la casa 810 González Prada-Surquillo / y te encuentro o me dan razón de ti Isabel. / Llamo al 284225 teléfono de la vecina / porque tú no tienes, cosa que no es rara en el Perú, / y me hablas tú o me hablan de ti Isabel. / Pero yo no quiero que me den razón de ti / No quiero que me hable de ti / quiero hallarte a ti, hablarte, caminar contigo, / contigo alquilar un carro, / traerte aquí a San Diego / y en mi habitación mientras fumo / ayudarte a desnudar / y luego amarnos con ternura / como dos dulces / y tiernos / seres humanos.
ENCUENTRO CON EL TERRORA ti te conozco terror, te conozco:
tú preguntabas por mí, hurgando en mis ojos
con una luna chueca; y yo a ti te encontré
mirando suelo y cielo, solo,
buscando mi error con las dos manos.
Tú querías matarme con astros bizcos,
tú columpiabas mi mente expelida por un golpe:
a ti te conozco, te conozco.
Pero si oscuro va el bosque,
lo que ocultas (¡aquí está!) va más oscuro todavía:
¡remolino de hechos que vomita
un incendio antropomórfico, mi cuerpo
como látigo se agitaba contra mí
con el peso del ojo en la mirada!
Te conozco, a ti te conozco terror;
tú ya no puedes mi mente columpiar.
domingo, 30 de septiembre de 2012
"La muerte se sueña sola" de Paul Asto Valdez
Narrar sobre la muerte cuando se tiene como horizonte el final sorpresivo se inscribe dentro de la estructura narrativa clásica presentación-nudo-desenlac e. Es decir, narrar sobre la muerte suele ser, además de un tópico recurrente, un reto para todo escritor. ¿Cómo trascender la mera resolución portentosa? En La muerte se sueña sola, conjunto de cuentos escritos por Paul Asto Valdez, nos encontra
mos ante una inteligente forma de superar –a través de una narración funcional que acompasa las historias inmersas en ella– este lugar común. Aquí la narración nos permite, nos obliga a detenernos en el proceso que conlleva a la muerte, de tal manera que el lector acompaña los tortuosos recorridos que los angustiados y ansiosos protagonistas realizan a lo largo de sus historias personales. Lo que interesa es el conflicto, la herida, la necesidad de los personajes por hermanarse con la muerte, por ser capaces de otorgarla como única salida a las aporías y/o entropías que sus vidas significan.
Jorge Terán
jueves, 6 de octubre de 2011
Danny E. Barrenechea León
Naufragios
Vivirsinenterarse
Un náufrago no sólo es un sujeto que después de haberse salvado de la mismísima muerte ha sobrevivido para contar su experiencia. También es una suerte de milagro consumado, de muerto venido a menos después de su expulsión del mismísimo infierno, de paria, de marginal. Alguna extraña relación podría encontrársele en estos tiempos a un náufrago y a un poeta, siendo ambos sujetos, seres que despiertan la extrañeza y la curiosidad en quienes los contemplan.
Es de saber que entre los griegos y los romanos que sobrevivían a algún naufragio era costumbre dibujar el accidente por el cual habían pasado para luego colgarse aquella imagen en el cuello e ir contando sus historias a las personas que llamadas por la compasión se acercaban a oírlas. El rito de agradecimiento por haber sobrevivido era mucho más curioso pues consistía en arrojar cabellos al mar, antes y/o después del naufragio para luego colgar los vestidos en algún templo de Neptuno con otra imagen a manera de homenaje. Esto no era de uso general, por supuesto, pues los que no tenían tanto dinero se conformaban en llevar un palo adornado con una banderola e iban por los pueblos contando sus desgracias, a lo mejor para llamar esa atención que siempre les fue esquiva. Sea como fuere, ese Modus Operandi podría tomarse simbólicamente como una forma de manipulación, el náufrago se siente con la capacidad de ser oído y reconocido, pide la palabra y se sirve de ella.
Llevada ahora esta alusión histórica al plano de la literatura podemos afirmar que la temática que nos propone Danny E. Barrenechea León con su ópera prima puede hasta leerse como una estratagema del autor por capturar al lector, “Naufragios” es en ese sentido un retrato que busca capturar la atención de sus lectores utilizando el discurso del sujeto que sobrevive un cataclismo personal y que deambula del campo a la ciudad siendo la ciudad el espacio de perversión y delirio del yo lírico, el pretexto perfecto para poetizar el infierno personal del autor, deconstruirlo y reformularlo desde su propia orilla.
El naufragio como tema ha encandilado a poetas de todos los tiempos quienes han utilizado dicha perspectiva para armar desde el campo de la poesía o la narrativa su postura frente al arte y la vida y esta primera entrega de Danny Barrenechea León no es la excepción, en sus páginas hay una crítica al sistema y a la modernidad. Lo particular del naufragio parece decirnos es que no todos tienen o deben que ser iguales, cada naufragio es en su particular modo, original y auténtico. Así mismo, a través de las diversas situaciones en los que muta cada poema a lo largo de “Naufragios”, una voz con diversos matices emerge desde el inicio del poemario y va creciendo convirtiéndose en una tromba que arrasa todo a su paso, los poemas entonces toman un giro uniforme y pasan a ser largos ríos que arrasan con cuanto obstáculo se le ponga en frente, una pregunta que aparece intermitentemente es la madeja que nos guía por ese descenso personal del autor a sus propios miedos y es que el presente texto no solo es un poemario en el estricto sentido de la palabra también es un testimonio, un tributo a la literatura, a la música, un canto gozoso al fracaso, una venganza personal y hasta podría ser un mapa de recorrido personal, si su autor concreta y completa lo que con pinceladas se muestra en el presente texto como las piezas de engranaje de su obra. Arriesgado o no, “Naufragios” es un texto dialógico, el poema V de George en Galápagos, enamorado, finaliza con una firma desde el Café La Divina Pastora en Puerto Gris. A su vez con “Naufragios” Barrenechea muestra guiños a su narrativa, los tres naufragios del libro podrían leerse independientemente como una sola historia, texto curioso este que me hace recordar el libro de Nacho Vegas “Política de hechos consumados” como si en el fondo la sola intención del poemario fuera romper con las formas tradicionales de hacer poesía.
Los personajes son un tema aparte, en “Naufragios” tienen la particularidad de ser personas comunes y sencillas que han naufragado en esa dicotomía ciudad/campo. El personaje de Ramón en el poema Responso de un dolor que se despierta muy temprano es quizá el único en donde el tema del naufragio es contemplado desde una perspectiva diferente, el yo lírico asume la responsabilidad total y nos cuenta su historia, en los demás poemas, a diferencia del citado, los textos ya no son directos sino que mantienen un corte evocador, nostálgico, el yo lírico asume una sola postura y es en donde esa voz uniforme señalada líneas arriba va tomando cuerpo. Los personajes siguen siendo los mismos, pero ya no se escucha, por ejemplo a “Las cajeritas del supermercado” hablando a través del yo lírico, sino que es el “La voz” la que venga a estos personajes silenciados por la modernidad, esta fórmula se repite en el poema “En el centro mismo de Munich” y en el último naufragio titulado Naufragio en la ciudad como si el autor reafirmara toda su estrategia intentándonos decir con este texto que todos los personajes náufragos han sido él mismo con diferentes máscaras.
El concepto del náufrago se cierra desde el punto de la manipulación y es ese poder de control que queda de manifiesto al terminar su lectura.
Danny E. Barrenechea León nos ha entregado “Naufragios” como si ese texto hubiera viajado dentro de una botella por años, como si todo lo vivido no hubiera sido tan solo una simple anécdota justificable, una excusa, un hecho fundamental, ha hecho ese largo viaje interior y ese salto significativo, ha dejado de ser sólo el tipo que paga la cuenta para convertirse en George en Galápagos, enamorado, ese ser que anda buscando a tientas y en silencio un motivo nuevo para seguir.
Finalmente, si he de quedarme con una imagen de “Naufragios” es esa cuando hablando de la familia y sus padres el autor señala: “Ellos ya hicieron lo suficiente con nacer, con darnos de comer y ponernos en el camino correcto hacia la muerte”. Creo que en el caso de Danny Barrenechea León, a él sus padres lo pusieron en el camino correcto de la poesía. (Eduardo Reyme Wendell)
lunes, 3 de octubre de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






