sábado, 27 de octubre de 2012

¿Te interesaría tener la biblioteca Juan Ramírez Ruiz?


                                                                                         


Todos saben que nació en Chiclayo, el 27 de diciembre de 1946 y murió, también trágicamente, en Trujillo a mediados de 2007. Todos saben que es autor de importantes libros en la poesía hispanoamericana como Un par de vueltas por la realidad (Ediciones del movimiento Hora zero, 1971), Vida perpetua (Editorial Ames, 1978) y Las armas molidas (Arteidea, 1996). Todos saben que fue co-fundador del movimiento Hora zero en el año 1970 y uno de sus más aguerridos teóricos. Todos saben que fue el creador del poema integral: “formalmente en él cabía de todo como en una caja de sastre: la prosa, el verso, el ensayo, el lenguaje de los mass media”. 
Probablemente todos sepan esto del gran Juanra, y acerca de él se ha hablado tanto que todos los lectores nos preguntamos alguna vez, ¿por qué nadie se le ha ocurrido sacar su obra poética completa? y todos hacen lo mismo; se miran sin encontrar una respuesta clara. 
La pregunta es sencilla: ¿Te interesaría tener la biblioteca Juan Ramírez Ruiz? Mientras te animas a responder,  te damos uno de estos poemas que alguna vez estando en la Universidad, leímos en copia o en algún libro que algún amigo nos prestó y tuvimos que devolver para salir a buscar nuestros propios Juan Ramírez, y exactamente, a buscar esa biblioteca que nosotros soñamos tener en nuestras manos, en una edición lujosa y que solo tu respuesta hará posible.


EL JÚBILO

Atención, éste es el júbilo, éste es el júbilo
huyendo del silencio, viene, viene, se queda,
limpia, éste es el júbilo, el silencio le huye.
Elfina tú decías no, pero está conmigo
tómalo en mis ojos, en mis manos. Elfina
deja la tarde en la calle, avisa y que vengan,
que se alejen de las ofensas, que descuiden la
acechanza, el improperio, la alevosía,
aviso, dilo y abandona las oficinas,
corre, ven con todos. Corre, separa tus dedos
de las máquinas sumadoras, cierra cierra,
los libros, los llaveros, los insultos, ése es el júbilo,
ése es el júbilo, reconócelo Elfina, ése es el júbilo.
Este que se aleja de la redondez del cuatro,
de la punta involuntaria del cincoo del alambre que sigue al viento. Este es el júbilo,
éste es el júbilo, este viento cargado
con sonidos de vidrios verdes, éste es el júbilo,
y conmigo está mirando la tarde. Entro en los pechos,
en las frescas canciones, entro, éste es el júbilo,
esa música, esa abundancia, ese relumbre
que dejo caer sin recogerlo, éste es el júbilo,
reconócelo Elfina, éste es el júbilo.



JUANA CABRERA
(También esto aún acontece)

Juana Cabrera se ha quedado en la calle. / Su casa ha sido demolida mientras brillaba el sol. / Hubo orden judicial y por supuesto el Juez ha estado presente / y ha constatado los destrozos que han hecho los demoledores. / Y yo la he visto, yo he conversado con ella y / ella ha vivido allí por décadas con hijos marido y hermana. / Ha trabajado toda su vida. Tiene libreta electoral y un solo gusto / los discos de El Satanás de Cuba, especialmente ése "si tú supieras / las ansias que tengo de verte" y el otro "Vereda Tropical". / Y ahora Juana Cabrera está en la calle y ha vuelto a recordar / el maremoto del 42, el sismo del 66 o la caravana de damnificados / o la multitud (que conversaba en las noches) afligida / por esa guerra que terminó en dos horribles hongos. / (Y esto es un asunto grave) / Juan Cabrera va a dormir en plena calle. / Va a tener hambre y frío otra vez. / Y seguramente va a perder peso.


810 GONZÁLEZ PRADA - SURQUILLO
TELÉFONO 284225 ISABEL TELLO VARGAS

Voy a la casa 810 González Prada-Surquillo / y te encuentro o me dan razón de ti Isabel. / Llamo al 284225 teléfono de la vecina / porque tú no tienes, cosa que no es rara en el Perú, / y me hablas tú o me hablan de ti Isabel. / Pero yo no quiero que me den razón de ti / No quiero que me hable de ti / quiero hallarte a ti, hablarte, caminar contigo, / contigo alquilar un carro, / traerte aquí a San Diego / y en mi habitación mientras fumo / ayudarte a desnudar / y luego amarnos con ternura / como dos dulces / y tiernos / seres humanos.



ENCUENTRO CON EL TERRORA ti te conozco terror, te conozco:
tú preguntabas por mí, hurgando en mis ojos
con una luna chueca; y yo a ti te encontré
mirando suelo y cielo, solo,
buscando mi error con las dos manos.

Tú querías matarme con astros bizcos,
tú columpiabas mi mente expelida por un golpe:
a ti te conozco, te conozco.

Pero si oscuro va el bosque,
lo que ocultas (¡aquí está!) va más oscuro todavía:
¡remolino de hechos que vomita
un incendio antropomórfico, mi cuerpo
como látigo se agitaba contra mí
con el peso del ojo en la mirada!

Te conozco, a ti te conozco terror;
tú ya no puedes mi mente columpiar.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Sí... y estoy seguro que un montón de gente también lo desea.. Omar Livano

Anónimo dijo...

Sí!

Según los comentarios podría editarse su obra completa?

Julio Carrascal

Anónimo dijo...

Si!

Según los comentarios podría editarse su obra completa?

Editorial Vivirsinenterarse dijo...

Si hay público se puede editar lo que sea.